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Un nuevo integrante en casa

2020-06-28 00:13:48 UTC

Un nuevo integrante en casa

Aunque el sentimiento más famoso son los celos, lo cierto es que no es el único sentimiento que experimentan los niños cuando llega un hermanito o hermanita a casa. Al contrario de lo que podamos pensar, en sus reacciones se esconden más sentimientos positivos que negativos. ¿Quieres saber más?... en Agugú Baby Store te lo contamos.

La llegada de un(a) nuevo(a) integrante a la familia supone un sentimiento de alegría inmenso. Pero también algo de incertidumbre sobretodo al imaginar como reaccionará nuestro hijo/a ante dicha noticia: ¿cuándo y cómo comunicar la noticia al que, a partir de ahora, será el/la hermano/a mayor? A menudo los padres suelen asociar esta llegada con sentimientos como la ira, los celos o la rabia.

Sentimientos que aparecen ante la situación de “príncipe o princesa destronados”. Es decir, los pequeños sienten que el nuevo miembro le quitará su puesto y también hará que piense que sus padres pasarán a quererle más que a él o ella.

Es decir, se trata de un sentimiento que aparece ante el miedo de perder o ver reducidos el cariño y la atención de alguien a quien ellos quieren, porque la persona prefiera amar a otra/o. Además, los celos suelen ir acompañados de envidia e ira hacia quien perciben como rival.

La psicología infantil nos permite vislumbrar algunas claves para comprender las posibles etapas por las que atravesarán nuestros hijos/as. Pero aunque los celos sean el primer sentimiento en el que todos pensemos ante la incipiente llegada de un nuevo miembro a la familia, lo cierto es que no es el único (ni el primero) que muestran los niños cuando les damos la noticia y cuando comienzan a convivir con su hermano/a.

En concreto, los peques podrán enfadarse (con los consiguientes gritos, oposición y evitar el tema), podrán sentirse tristes mostrando que no les gusta del todo la idea; tener miedo, reaccionando de forma defensiva o paralizada; o, también, podrán sentirse contentos con la noticia.

Todos estos sentimientos podrán aparecer o en el momento en el que se le comunique la noticia del embarazo o, incluso, pasados días, semanas, meses o cuando llegue el bebé a casa. Además, es normal que a veces enmascaren con la alegría otros sentimientos negativos: “es una respuesta natural del ser humano ante un acontecimiento inesperado y difícil de superar.”

Los sentimientos, en orden

Como decimos, los hijos/as no solo experimentan los celos cuando se enteran de que va a llegar un/a hermano/a o cuando este/a comienza a convivir con él/ella. También pueden aparecer otras emociones que la psicóloga nos resume a continuación:

  • En primer lugar, los pequeños/as podrían experimentar la sorpresa ante una noticia nueva que no esperaban.
  • Después, podría pasar a la alegría repentina.
  • Esa alegría podría transformarse en tristeza.
  • Y, por último, la tristeza pasaría a ser enfado y celos.

Pero… ¿Cómo evitar los celos?

Para evitar que el/la niño/a sienta envidia de su hermano/a, es aconsejable prepararles desde el embarazo. ¿Cómo? Contándole todo con mucho amor, entendiendo y permitiéndole cada emoción, sea positiva o negativa, e, incluso, acompañándole en ella.

Además, una buena pauta para llevar a cabo es hacer partícipe al niño/a de todas las preparaciones de cara a la llegada del bebé: elegir el nombre, el color de la habitación, sus juguetes, la ropita o el orden de las cositas que utilizará el nuevo miembro.

En el largo plazo

Es muy relevante que los padres practiquen una buena educación de cara a preparar a sus hijos/as para la llegada de su hermano/a porque tiene implicancias en la futura relación que puedan tener. Por ello, hay que hacer incapié en que el nuevo integrante no es alguien con quien luchar por el amor de los padres sino más bien, será un nuevo y gran amigo y aliado en nuevas aventuras.