• +569 65181303 /
  • contacto.agugu@gmail.com

Menu

Carro

El carro de compras está vacío. Puedes volver y comenzar a agregar productos.

Blog

La Semana Santa y la Pascua con los niños

2020-04-10 16:39:22 UTC

La Semana Santa y la Pascua con los niños

En Agugú Baby Store los invitamos a conocer con sus hijos el significado de la semana santa y la pascua. ¿Sabes de donde vienen los huevos de pascua o el por qué del conejo de pascua? En www.agugu.cl te lo contamos….

La Semana Santa y La Pascua se celebran durante la primavera Europea y el Otoño en el caso de nuestro país. Es un momento que se aprovecha para disfrutar de unos días de descanso sin clases ni deberes. También, para reflexionar y compartir en familia una tradición presente en gran parte del mundo.

Significado de la Semana Santa para los niños

En la Semana Santa, se recuerda la Pasión, la muerte y la resurrección de Cristo. El Jueves Santo, día en el que se conmemora la Última Cena, la liturgia religiosa adquiere su mayor importancia, ya que se recuerda el sufrimiento de Cristo en su marcha hacia el Calvario y su posterior crucifixión.

La Semana Santa concluye en domingo, con la Pascua de Resurrección, recordando y celebrando el paso de la muerte a la vida de Cristo, hijo de Dios. Precisamente, es en Pascua donde se asienta, se basa y gira toda la vida del cristianismo. Su tradición es antigua y es una fiesta que es celebrada por más de 1.000 millones de fieles en todo el mundo.

El origen de los huevos de Pascua

El Domingo Santo es uno de los días del año en que se consume más chocolate. El huevo de Pascua, desde los principios de la humanidad, ha sido sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. En la mitología egipcia, el huevo alcanzó importancia cuando el ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde, a partir del huevo que lo había creado en un principio. Los hindúes también sostenían que el mundo había nacido de un huevo.

En la Edad Media, los huevos de Pascua eran de gallina y de pato, y se regalaban a los niños durante las celebraciones. Los cristianos adoptaron esa tradición y, probablemente, la prohibición de comer huevos durante 46 días de penitencia (Cuaresma), decretada por la Iglesia en el siglo IX, fue lo que hizo tan popular su consumo tan pronto empezaba la Pascua. Los huevos eran guardados durante los días prohibidos, y cuando se terminaba esta etapa de ayuno, se regalaban de unos a otros.

¿Por qué el conejo de pascua?

El origen del conejo de Pascua se remonta a las fiestas anglosajonas pré-cristianas, cuando el conejo era el símbolo de la fertilidad y estaba asociado a la diosa Eostre, Ostara o Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril y el honor de las fiestas de la primavera entre los pueblos del norte de Europa.

Con el paso del tiempo, la figura del conejo de Pascua se fue incluyendo y adaptando a la semana santa y, a partir del siglo XIX, se empezaron a fabricar los muñecos de chocolate y azúcar en Alemania.

Una de las figuras favoritas de los pasteleros para fabricar figuras de chocolate era el conejo de Pascua, que era quien además traía los huevos de colores y de chocolate el Domingo de Pascua o Domingo de Resurrección, debido a que la leyenda del conejo de Pascua se fue haciendo cada vez más famosa.

Una leyenda del conejo de Pascua

Esta curiosa leyenda cuenta que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo el día y toda una noche, cuando de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar a todo el mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús habia resucitado.

Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo.

Desde entonces, cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.

Prepárate y escóndele los huevos de Pascua a tus hijos

Este domingo te invitamos a vivir un momento especial jugando con tus hijos a esconder huevitos de pascua. Sin duda, tus hijos vivirán y recordarán este momento con mucho amor.