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Cuidado en casa: ¡cuando empiezan a caminar!

2020-11-20 15:24:53 UTC

Cuidado en casa: ¡cuando empiezan a caminar!

Comienzan a caminar y esa curiosidad sin limites nos obliga a poner la casa a punto para proteger la integridad física de esas y esos pequeñines limitando los riesgos con los que se toparán recorriendo todos los rincones de la casa.

Aquello del “es mejor prevenir que curar” cobra todo su sentido cuando se trata de anticiparse a posibles acidentes domésticos que puedan ocurrir cuando tu hijo o hija empiece a andar. Puedes pensar que lo tienes controlado, que no es necesario adaptar nada porque siempre está vigilado o porque es una bendición de niño que no tiene ocurrencias que puedan resultar peligrosas para su integridad física. Todo esto está fenomenal y ser así, pero basta que la excepción que confirma toda regla se cumpla en el momento y lugar menos indicado para lamentar un susto que podía haberse evitado aplicando estos sencillos consejos. Muchos de ellos están ya en tu cabeza, pero no está de más repasarlos una vez más por si te dejas alguno en el tintero.

Tapar los enchufes

Esta es la típica medida que te habrán recomendado tomar muchísimas personas cercanas pero que, la mayoría de veces por pereza, se estira en el tiempo hasta que un día, de repente, te encuentras a tu peque hurgando con sus dedos metidos en alguna clavija que tenga a mano. En el mercado existen diferentes soluciones baratas para que esto no sea una preocupación.

Proteger las esquinas de mesas y muebles

Este es un consejo que no debes dejar pasar porque ni siquiera depende de cómo sea el niño de inquieto, curioso y travieso. Un tropezón, que los tendrá a montones, al lado de algún mueble que haga esquina o una mesa cuadrada, y el golpe puede resultar muy peligroso para su integridad física porque lo más probable es que se lo dé en la cabeza.

Bloquear los cajones

Evitar que su hijo se pille los dedos es algo con lo que cualquier padre convive a diario desde que se convierte en una máquina de abrir puertas y cajones. Es muy difícil conseguir que nunca se los pille, pero sí se puede limitar el riesgo al máximo, por lo menos en tu casa. Y es tan sencillo hacerlo en el caso de los cajones como comprar unos topes que amortigüen el cierre y que sean fácilmente retirables cuando ya no exista dicho riesgo.

Cerrar con tope puertas y tapas del WC

Del mismo modo que es recomendable proteger los cajones, lo es hacer lo propio con las puertas y con los inodoros. Desgraciadamente, en casa no se dispone de puertas redondeadas como las de las escuelas infantiles, pero se puede poner remedio con unos topes sencillos. Hay incluso diseños universales que también valen para los inodoros, un elemento que no suele protegerse cuando hay niños pequeños y que también les atrae muchísimo. De hecho, al no ser tan típico añadirles algún tipo de tope, suele ser el culpable de que finalmente experimenten los peques lo doloroso que es pillarse los dedos. Toma nota para que este no sea el caso de tu hijo.

Quitar medicinas y productos de limpieza de su alcance

Los niños son curiosos y por eso, en cuanto tienen el poder de la autonomía en el movimiento, cualquier puerta o cajón es para ellos una tentación irresistible, de ahí que sea imprescindible que ningún artículo de los almacenados detrás de dichas puertas y cajones sean medicinas o productos de limpieza, dos de los principales culpables de muchas visitas a urgencias por intoxicación en menores. Es un riesgo que se pueda neutralizar en una revisión de cinco minutos.

Cuidar lo que guardas en los muebles

Los peques huelen el chocolate y cualquier producto dulce, así que es recomendable retirarlos de su alcance si no quieres que en algún despiste aproveche para darse un atracón. Además, por algún motivo de difícil explicación, también prefieren el cristal al plástico, así que retira también elementos de cocina que puedan hacerles daño al romperse si los manipulan.

Cambiar la decoración

Las casas de los catálogos y de los miles de likes en instagram tienen algo en común además de su belleza: son incompatibles con los niños pequeños. Es mejor asumirlo antes de que te lleves el disgusto del siglo cuando tu hijo haga pedazos tu jarrón favorito o te dé un susto gordo con la televisión si no la tienes bien anclada o elevada por encima de la altura a la que llegue. Y eso por no hablar de las figuritas que pueda llevarse a la boca. Peligro, peligro, y más peligro que se puede evitar fácilmente.

Vigilar las ventanas

Especialmente peligrosas son las ventanas en verano, especialmente en las casas sin aire acondicionado. Pues bien, tienes que acostumbrarte cuanto antes a comprobar que no hay un puff, un sofá o cualquier otra cosa a mano para un peque se suba con el objetivo de asomarse. No lo va a hacer un niño que acaba de empezar a andar, pero es mejor cortar por la sano porque llegará un momento, muy pronto además, en el que sí esté capacitado para hacerlo. Además, también puedes incorporar un cierre protector de la actividad infantil a las ventanas de casa; se venden tanto para las de correderas como para las abatibles