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Creatividad durante el confinamiento: ¿cómo volvernos más creativos?

2020-04-17 15:57:34 UTC

Creatividad durante el confinamiento: ¿cómo volvernos más creativos?

El encierro que vivimos durante el último tiempo ha hecho que reluzca la faceta creativa de muchas familias. Cada día somos testigos de numerosas ideas creativas, divertidas y prácticas en nuestras redes sociales e incluso en los medios de comunicación. Sin embargo, muchos nos preguntamos de dónde surge esta creatividad y cómo es posible desarrollarla. ¿Se puede aprender a ser creativo? En Agugú Baby Store te lo contamos.

En primer lugar, debemos señalar que absolutamente todos somos creativos pero la creatividad como una capacidad de nuestra inteligencia necesita tiempo.

¿Acaso las personas que hacen esas cosas tan graciosas son especiales o distintas de nosotros? Rotundamente no, de hecho estamos comprobando que cualquier familia, cualquier niño, abuelo o adolescente, es capaz de grandes ocurrencias.

La creatividad es una capacidad más de nuestra inteligencia, que todos poseemos y que se puede entrenar y desarrollar. La creatividad puede convertirse en un hábito.

¿Qué es lo que pasa ahora, qué está marcando la diferencia? Sin duda que el tiempo libre. Las buenas ideas no surgen de la nada o por un acto repentino de iluminación. Puede parecerlo, porque los procesos que culminan con la aparición de un resultado creativo son invisibles y silenciosos. Tienen lugar en los mecanismos de nuestra mente y no solemos ser conscientes de ellos ni percibirlos desde fuera. Pero las ideas se incuban y, para que lleguen a término, requieren tiempo. Este factor se ve alimentado por el aburrimiento. Se sabe que el aburrimiento conduce a la creatividad, y el momento que estamos viviendo así lo corrobora.

¿Por qué es importante desarollar la creatividad en nuestros hijos?

La creatividad es poner en práctica la imaginación, es decir, es cuando el pequeño coge todas sus ideas y las aplica en una hoja de papel, en unas piezas de construcción, en la resolución de un problema... de forma original y novedosa.

Además, la creatividad es muy importante para la autoestima de nuestros pequeños, para ellos y ellas es una forma de expresarse, de sentirse libres con lo que hacen y de mostrarnos su personalidad. Por lo tanto, es una tarea individual en la que nuestro papel no se basa en decirle qué hacer o como hacerlo, sino en reconocer y apoyar todos sus méritos.

Por lo tanto, serán todos aquellos juguetes que ayuden a los peques a inventar, imaginar y crear situaciones y objetos propios. Ejemplos: juguetes de construcción, juegos de experimentación, juegos de mímica, pinturas, plasticina, mosaicos, entre otros.

¿Tú también quieres ser más creativo y fomentar esta capacidad en tus hijos? Te ofrecemos unos sencillos consejos para que formes una familia creativa:

  1. Predicar con el ejemplo: como la mayoría de actitudes y valores, la creatividad se transmite en buena parte mediante el ejemplo. Los padres debemos valorar la creatividad, reconocerla y animarla. Intentemos ser nosotros más creativos en primer lugar.
  2. Tener un estilo educativo firme y amable. Si queremos niños creativos, debemos darles un margen de libertad, autonomía e independencia. No decirles en todo momento lo que tienen que hacer y cómo hacerlo; ni darles todas las respuestas. Hagámosles pensar.
  3. Aceptar el cuestionamiento. Seamos abiertos, no impositivos. Tenemos que aprender a ver las cosas desde otro punto de vista, no tener miedo de equivocarnos y asumir los errores como parte del proceso. Reducir las críticas y generar un clima de confianza y seguridad en el que nuestros hijos se sientan a gusto para expresar sus propias ideas.
  4. Conocer a nuestros hijos, interesarnos por lo que les gusta y alimentar esa pasión. Esto suena evidente, pero muchas veces intentamos, quizá de manera inconsciente, llevar a nuestros retoños por el camino que preferimos nosotros. Eso sí, ¡sin agobiar ni saturar a los pequeños con mil y una clases extraescolares!
  5. Juego libre y tiempos vacíos. El ritmo de los niños es más lento que el de los adultos. No les beneficia que les contagiemos nuestras prisas ni que saturemos su agenda. El juego libre, imaginativo y desestructurado es esencial para el desarrollo infantil.
  6. Experiencias enriquecedoras. El contacto con la diversidad es fundamental para el pensamiento creativo. Exponer a los niños desde pequeños a todo tipo de actividades culturales: visitas a museos, conciertos, teatro, bibliotecas, restaurantes de otros países, etc.
  7. Actividades creativas en familia. Podemos organizar una fiesta, preparar un regalo, hacer un collage, cocinar juntos, redecorar su habitación, inventar historias, grabar vídeos para Tik Tok, montar un fuerte con sábanas en el salón, hacer bailes ridículos...
  8. Espacios estimulantes. La influencia del entorno en nuestro estado de ánimo está demostrada por la psicología ambiental. Dejar a los niños su propio espacio y que puedan tomar alguna decisión sobre él para personalizarlo les ayuda a afirmar su personalidad y fomenta la creatividad. ¿Y si creamos un rincón creativo?
  9. Cambia el chip. La mayoría de los adultos estamos convencidos de que no somos creativos. Decimos “no sé dibujar”, “no sé bailar”... Y es falso, ¡claro que sabemos! El problema es que nos han enseñado que hay una forma correcta de realizar esas actividades, pero no tiene porqué ser así si lo hacemos para divertirnos, para disfrutar. Hay que lanzarse.
  10. Vuelve a ser un niño. La creatividad florece en ambientes relajados y se ve alimentada por el sentido del humor. Así que, juega, diviértete, déjate llevar, disfruta y olvida los prejuicios.